¿Qué es el «Zombie scrolling» y cómo puedes evitarlo?

Por Valentina Rausseo
mayo 17, 2020

La tecnología es hermosa; eso es algo que jamás pondremos en duda. Pero, ¿hasta dónde podremos permitir que nos consuma y que nos convierta en verdaderos zombis?

La pregunta viene a colación gracias a que los medios digitales están siendo, literal, los causantes de nuevas enfermedades, respaldando de una forma directa esa idea que sostiene que “la tecnología digital debe entenderse como una droga” dictada por el escritor y teórico del cyberpunk: Douglas Rushkoff.

Y por muy exagerado que parezca, el también profesor de cultura virtual no está alejado de la realidad.

Ahora bien, el principal objetivo de los creadores de plataformas como Instagram o Facebook, por nombrar dos de las más pesadas, es atraer de alguna forma la mayor cantidad de usuarios posible; esto, valiéndose de cualquier tipo de algoritmos y hasta de innovaciones en sus diseños (basándose casi siempre en técnicas de la neurociencia para activar el sistema de recompensa de dopamina en el cerebro).

Por tanto, una de las características (peculiar a toda costa) de los medios digitales, es el denominado “Zombie scrolling syndrome”, un término dado, by the way, por la compañía de antivirus McAfee.

Y profundizando un poco hacia el concepto, el zombie scrolling consiste en la acción automática de “escrolear” en cuentas con contenido prácticamente ilimitado bajando hacia lo más profundo del timeline. ¿Con qué objeto? Lo más probable es que sea buscando un nuevo fix de dopamina.

Es una conducta que, en cierta forma, nos hace lucir como zombis. Y decimos “nos” porque, sencillamente, nadie escapa. Aparte, según diversos estudios, este tipo de comportamiento se vive cada día con más intensidad gracias al confinamiento que ahora mismo debe cumplir cada ciudadano del mundo. Imaginen estar en casa todo el día encerrados sin otra cosa en mano más que un teléfono o una tabla.

Aunque no es una situación que lo justifique, ¡claro está!

¿Qué vemos? ¿Qué buscamos? Básicamente el feed de nuestras amistades, de celebridades, etc. Y solemos hacerlo a altas horas de la noche, contribuyendo de esta forma al insomnio o a la mala calidad de sueño debido al arsenal de pensamientos que tenemos e mente o a la exposición a la luz de la pantalla de nuestros dispositivos.

Estos son factores que, sin lugar a dudas, pueden afectar los ciclos de producción de melatonina en todos nosotros.

Entonces, el consumo excesivo de información en Internet es un problema real. Somos millones de personas en el mismo son. Sin embargo, puede evitarse (si eres de los pocos afortunados que no padece este síndrome) y hasta corregirse (si eres de los nuestros).

Pero antes de decirles cómo, también cabe acotar que no siempre pasamos el tiempo metidos en redes esculcando tonterías. Muchas veces consumimos material altamente productivo, peeero, igual nos hace daño por los dos aspectos que ya les mencionamos.

Para evitar ser parte de la amplia comunidad zombie scrolling, o bien, comenzar a comportarnos de otra forma ante las redes, debemos trabajar en una especie de higiene digital, es decir, tener disciplina en los modos en los que interactuamos con la información.

Por esa razón siempre es resaltable el trabajo de Douglas Rushkoff o Jaron Lanier, quienes han hecho especial énfasis en la importancia de una “conciencia crítica” partiendo de los efectos de los medios en la atención humana y en la capacidad de socializar.

En conclusión, los medios digitales son espacios elaborados para enganchar la atención humana, y se valen de cualquier clase de trucos no sólo para capturarla, sino también para mantenerla.

Tener en cuenta esos elementos de alienación productos del consumo de información en Internet es vital; eso te conducirá a limitar el tiempo en pantalla y a fomentar actividades físicas y sociales en un espacio real.