Las 3 grandes mentiras que todos nos creíamos

by Köm
diciembre 8, 2016

A veces, la información es un arma de doble filo. Tiene el potencial de enriquecer nuestra cultura, pero, desgraciadamente, también de hacernos decir: “¡He vivido engañado toda mi vida!”. Bueno, mejor eso que seguir viviendo con una falsa idea en la cabeza, ¿verdad?

Por eso, hoy te haremos decir esa frase. Te presentamos las 3 mentiras que todos, alguna vez, creímos firmemente (sí, nosotros también, no te preocupes).

1. “Tronar tus dedos te producirá artritis”

A todos nos han dicho esto alguna vez, y probablemente, todos lo creímos. Tiene mucho sentido, ¿no? Si estiras y crujes tus huesos, se van a deteriorar con el tiempo a un ritmo acelerado. ¡Quizá hasta te asustaron al punto de que no lo has hecho en años! Bueno, te traemos buenas noticias: es un mito en toda regla (vamos, estírate, sabes que quieres hacerlo).

Sucede que el típico y placentero sonido que todos oímos cuando “hacemos sonar” los huesos, en realidad se atribuye a un proceso algo más complejo de lo que creías. Para entenderlo con facilidad, hay que tener en cuenta que nuestras articulaciones están cubiertas por algo llamado líquido sinovial.

Lo que ocurre es esto: al estirarnos, el espacio entre nuestras articulaciones se expande y se llena de aire. El líquido sinovial automáticamente produce burbujas. Bueno, burbujas microscópicas.

Sí, así es. Lo que creías que eran tus huesos crujiendo, son en realidad un montón de burbujas explotando.

 

2. “Si se te cayó, igual puedes comerlo si lo levantas en menos de 5 segundos”

La regla de los 5 segundos es uno de los mitos populares más famosos. De hecho, la mayoría de las personas la siguen religiosamente, o cuando menos, la han seguido alguna vez. ¿No suena lógico? Mientras menos tiempo pase algo en contacto con el suelo, menos oportunidad hay de que las bacterias lo contaminen.

Ahora volvamos a pensar en ello y seamos realistas: las bacterias no van a esperar a “subirse” a la comida. ¡Las bacterias ya están ahí! Cuando algo toca la superficie donde residen, ellas se adhieren. De modo que, si has creído firmemente en esta norma y era parte de tu código personal, te traemos malas noticias… aunque con cierto consuelo.

Disponemos de dos estudios científicos que se contraponen. Los chicos de la Universidad Clemson, en Carolina del Sur, llegaron a la conclusión de que la norma es falsa.

No obstante, los de la Universidad de Aston, en Inglaterra, sugieren que, de hecho, sí es verdadera. Pese a ello, aclaran que todo alimento que haya caído al suelo tiene el potencial riesgo de haberse contaminado de bacterias. El tiempo de contacto lo que define es la cantidad de las mismas; de allí la conclusión de que en los primeros 5 segundos, estamos a salvo.

Aunque tiene cierto respaldo experimental, la norma no es infalible. ¡Como dato curioso, las alfombras transmiten muchísimas menos bacterias que otras superficies! (Lo lamentamos, alfombras; en ningún momento estamos instigando a que la gente coma sobre ustedes)

3. “Si te tragas el chicle, ¡se te quedará pegado al estómago por 7 años!”

Si no sentiste miedo a tragarte el chicle por las advertencias de los adultos, no tuviste infancia. Si da la casualidad de que ingeriste goma de mascar en ese entonces, probablemente hayas pensado que seguía en tu estómago hasta hace poco. O, quizá, que aún sigue allí.

¿Sabes de qué está hecha la goma de mascar? Una base de goma (obviamente), azúcar, endulzantes, y suavizadores. Solo el primero de estos tiene la capacidad de resistir los ácidos estomacales. No obstante, que los resista no quiere decir que los derrote. Créenos: eventualmente, tu estómago podrá con ese persistente chicle.

En resumidas cuentas, comerte un chicle no te matará… pero, igual, no lo hagas.

¿Creíste alguna vez en una de estas cosas? O, de casualidad, ¿aún las creías? ¿Qué otros famosos mitos populares puedes desmentir? ¡Déjanos tu comentario!