¡El acoso laboral es algo serio! Se llama mobbing

by Köm
febrero 18, 2018

Renata tiene un mes trabajando en una mediana empresa. Hace una semana que sufre insomnio, ha rebajado dos kilos por la falta de apetito y cada mañana solo piensa en la hora de salida.

Cuando profundizamos en esta historia descubrimos que su jornada laboral no es la mejor, recibe numerosas presiones para terminar sus funciones y es maltratada constantemente por su supervisor o compañeros, haciéndola sentir insegura, que no tiene las capacidades para cumplir con el trabajo.

El acoso laboral conocido muy frecuentemente a través del término inglés mobbing («acosar», «hostigar», «acorralar en grupo»), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado.

¿Cuáles son las señales?

Las personas afectadas por ello, sufren consecuencias psicológicas y laborales tales como:

Lento deterioro de la confianza en sí misma y en sus capacidades profesionales por parte de la víctima.

– Proceso de desvaloración personal.

– Desarrollo de la culpabilidad en la víctima (la propia familia suele cuestionarla sobre su comportamiento).

Creencia de haber cometido verdaderamente errores, fallos o incumplimientos.

– Somatización del conflicto: enfermedades físicas.

Insomnio, ansiedad, estrés, irritabilidad, hipervigilancia, fatiga, cambios de personalidad, problemas de relación con la pareja, depresión.

– Inseguridad, torpeza, indecisión, conflictos con otras personas e incluso familiares.

Bajas laborales que el acosador suele aprovechar contra el trabajador.

Algunas de las formas como los hostigadores crean el acoso hacia la víctima son gritándole o insultándola cuando está sola o en presencia de otras personas. En algunos casos les son asignados proyectos con plazos inalcanzables, sobrecarga de trabajo de manera selectiva.

Una forma muy común de denigrar a una persona es quitarle áreas de responsabilidad clave, ofreciéndole a cambio tareas rutinarias o incluso no asignarle trabajo, hasta que la persona afectada se sienta desvalorizada o aburrida, con el fin único de que renuncie.

Si conoces de algún caso en tu sitio laboral debes denunciarlo, asistir a la víctima con información de las instituciones a las cuales acudir según la legislación de cada país.

No permitas que alguien sufra en silencio, muchos de los casos de mobbing han resultado en muerte o suicidio. Sea tu caso o el de un compañero busquen ayuda profesional (psicólogos, gerentes de relaciones humanas en la empresa).

A la hora de denunciar puede ser complicado, por ello debes reunir la mayor cantidad de pruebas como comunicaciones o correos donde se manifiesten ceses, encargos de tareas, órdenes, cambios de puesto.

La víctima debe realizarse exámenes médicos que permitan dar con patologías asociadas al acoso. En última instancia contar con declaraciones de testigos, grabaciones de video y audio.

¿Te sentiste identificado con este artículo o conoces algún caso en tu entorno laboral? Escríbenos.