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¿De qué se trata la Regla 50-30-20?

Por Valentina Rausseo
abril 6, 2022

Aunque no sea nuestra especialidad o nuestro fuerte, acá en Köm nos gusta tocar, de vez en cuando, ciertos temas relacionados a finanzas y ahorros. Por ello, hoy te hablaremos acerca de la Regla 50-30-20.

¿En qué consiste?

La regla 50-30-20 es uno de los métodos más reconocidos empleados por aquellas personas que no cuentan con el tiempo suficiente para realizar un seguimiento y análisis de todos sus gastos, pero que buscan una manera fácil y sencilla de administrarlos.

Esta regla se dio a conocer gracias a Elizabeth Warren, quien inmortalizó dicho término en su libro “All Your Worth: The Ultimate Lifetime Money Plan”.

Este método solo requiere que realices un seguimiento y dividas tus gastos en tres categorías principales: necesidades, deseos y ahorros/deudas. Al ser categorías tan amplias, se reduce la cantidad de tiempo que tienes que dedicar a detallar tus finanzas, permitiendo concentrarse más en el panorama general.

Necesidades (50% de su ingreso mensual)

Las necesidades son aquellas obligaciones que absolutamente debes pagar y son necesarias para tu subsistencia. Son aquellas cosas sin las cuales no podrías vivir.

Estas incluyen:

– Vivienda (Alquiler, préstamo, hipoteca).

– Alimentación.

– Servicios Públicos.

– Transporte.

– Salud.

– Vestido.

Los items en esta categoría solo deben ser “imprescindibles”. La categoría “necesidades” no incluye artículos como Netflix, la cuenta del teléfono móvil, el café en Starbucks, ni demás gastos innecesarios.

La mitad de tus ingresos debe destinarse a cubrir tus necesidades y obligaciones básicas. Si estás gastando más del 50% en tus necesidades, tendrás que reevaluar si estás incluyendo algunas cosas que realmente no pertenecen a esta categoría o si estás pagando más de lo que deberías.

De hecho, antes de incluir un gasto en esta categoría pregúntate: ¿puedo vivir sin esto? Si la respuesta es sí, no pertenece a tus necesidades.

Deseos (30% de su ingreso mensual)

La regla 50-30-20 estipula que debes destinar 30% de tu ingreso en esta categoría. Los deseos son todas las cosas en las que gastas dinero pero no son absolutamente esenciales. Es lo que quieres pero no necesitas para sobrevivir. Esto incluye:

– Vacaciones.

– Entretenimiento (Cine, comidas fuera de casa, teatro, conciertos, fiestas, eventos).

– Hobbies (Dinero que gastes en deportes o actividades extras que practiques).

– Tecnología (Un teléfono/laptop/tablet/TV/ nuevo, carro, dron, etc).

– Suscripciones (Gimnasios, servicios de streaming como Netflix, revistas, etc)

Recuerda que todo lo que esté en esta categoría es opcional.

Ahorros/Deudas (20% de tu ingreso mensual)

Como su nombre lo indica Ahorros/Deudas cubre dos áreas principales. En primera instancia esta categoría está destinada al ahorro de dinero para inversión, a la creación de un fondo de emergencia (Tres meses de ingresos) y contribuciones a pensión. Por último, el dinero que incluyas a esta categoría debe destinarse al pago de deudas.

Al referirnos al pago de deudas es necesario hacer la siguiente aclaración. El único tipo de deuda que debe incluirse en esta categoría es aquella que sobrepasa los pagos mínimos de tus obligaciones financieras. Es decir, los pagos adicionales para pagar más rápido tu tarjeta de crédito o la hipoteca son los que deben adicionarse aquí.

Todos los pagos mínimos fijos mensuales que tengas deben incluirse en la categoría “Necesidades”. El motivo de este razonamiento, es que los pagos mínimos requeridos son obligatorios. No cumplir causaría efectos adversos en tu estado crediticio, algo que no puedes permitir.

¿Cómo utilizarla?

La mayoría de la personas ahorra muy poco y gasta demasiado. Lo peor es que no son conscientes de este comportamiento.

La regla 50-30-20 es una forma de conocer tus hábitos financieros, limitando el gasto excesivo y el ahorro insuficiente. Al gastar menos en cosas no esenciales, tienes la oportunidad de ahorrar más para las cosas que si son importantes. Para utilizar esta regla sigue los siguientes pasos.

1. Calcula tu ingreso mensual: Determina cuánto dinero recibes en total cada mes. Recuerda que esta suma representa tu salario neto, es decir, después de impuestos.

2. Calcula el umbral de gasto para cada categoría: Multiplica tu salario neto por 0,50 (para necesidades), 0,30 (para deseos) y 0,20 (para objetivos financieros). De esta manera podrás saber cuando dinero debes asignar a cada categoría.

3. Planea tu presupuesto: Piensa en estas tres categorías como “cubos” que puedes llenar con tus gastos mensuales. Enumera y cuenta tus gastos mensuales en la categoría en la que se incluye cada uno y mira si estás gastando menos/más de los objetivos mensuales que estableciste en el paso anterior. Si gastas más debes hacer las correcciones necesarias.

4. Hazle un seguimiento a tus finanzas: Vigila mes a mes tus gastos. Es de vital importancia que prestes atención a los movimientos de dinero que realizas para saber si estás cumpliendo con el plan presupuestal que hiciste en el paso anterior.